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miércoles, 6 de julio de 2011

Idilio Tropical

   
Foto cortesía de Ing. Gisselle Dorcy


Idilio Tropical

Tierno amor nacido en épocas precolombinas.
Él nació una madrugada de abril.
Ella emergió del mar uniendo las Américas.
Él con su cara radiante.
Ella con su selva virgen.
Así el rey del mediodía se enamoró del Istmo.
De su cintura delgada;
                                                              de su valentía indígena.
Ella amó sus cabellos dorados
y fundieron sus jóvenes almas
en un intenso idilio tropical.
Fuego. Llamas. Resplandor.

Celosas nubes pretenden opacar esta relación.
El Istmo cambió su atuendo verde esmeralda
por una capa interminable de cemento.
El tráfico satura sus arterias.
Pájaros de metal descienden sobre su piel.
Barcos impacientes se reúnen para abrazar su cintura.

Ya viene el ocaso...
                                        ...enemigo siniestro de este romance.
El astro rey...
                                                               ...empieza a envejecer.
Mudo atardecer;
                                                           sobre la Babel de asfalto.
Donde Apolo se extingue
Agonizante: arroja su última flecha de luz
                                                     sobre inmutables rascacielos.
Finalmente muere y cae al vacío.
Donde la mar lo recibe con los brazos abiertos.
El cielo llora sobre la capital.
Los transeúntes abren sus paraguas de congoja y desconsuelo.
El faro de la calle olvidado.
                                                El mendigo olvidado de la calle.
La India Dormida se despierta de tristeza.
Su vientre de montaña...
                                                    ...sus cabellos de madreselva.
Mariposas etéreas lloran en el valle.
Las naves sollozan en la bahía.
Mas llega la luna ataviada con su pollera de estrellas y con
su rostro ilumina las aguas fugitivas del Pacífico,
consolando el sufrido corazón de la ciudad.
Los gigantes de cemento...
                                                   ... con sus metálicos cuerpos:
inundan el Istmo con su luz artificial.
Como recuerdo imborrable
de aquel amor que nació...
                                                                   ...bajo el cielo azul,
                                                            en una mañana de abril.

Juan Francisco

                                                                  
Una vez más le damos las gracias a nuestra amiga Gisselle, por obsequiarnos tan hermosas fotografías que nos llenaron de inspiración desde el primer momento.
¡Bendiciones!

domingo, 19 de junio de 2011

El Día del Viento


El pasado 15 de junio de 2011, se celebró el día del viento. La verdad es que es muy curioso que haya un día especial para el viento, pero en este mundo donde la energía es tan necesaria y muchas veces inútilmente malgastada; el viento cobra relevancia como fuente de energía. Los aerogeneradores aprovechan la energía del viento para transformarla en electricidad, los sitios donde se instalan estos generadores se les denomina parque eólico. (Eolo: dios del viento en la mitología griega) Actualmente en Panamá no existe ningún parque eólico por el momento, aunque en un futuro próximo con los proyectos que se tienen contemplados llegaremos a convertirnos en una potencia del área.

El viento es diversión, sinónimo de tecnología, pero el viento también es poesía. En esta ocasión los dejaremos con un poema del que es considerado el poeta más grande del siglo XX en cualquier idioma.

El viento en la isla
El viento es un caballo:
óyelo cómo corre
por el mar por el cielo.

Quiere llevarme: escucha
cómo recorre el mundo
para llevarme lejos.

Escóndeme en tus brazos
por esta noche sola,
mientras la lluvia rompe
contra el mar y la tierra
su boca innumerable.

Escucha como el viento
me llama galopando
para llevarme lejos.

Con tu frente en mi frente,
con tu boca en mi boca,
atados nuestros cuerpos
al amor que nos quema,
deja que el viento pase
sin que pueda llevarme.

Deja que el viento corra
coronado de espuma,
que me llame y me busque
galopando en la sombra,
mientras yo, sumergido
bajo tus grandes ojos,
por esta noche sola
descansaré, amor mío.
Pablo Neruda

También si lo desean pueden disfrutar este poema bajo la interpretación de Fer de Maná en:









lunes, 13 de junio de 2011

Diablo Rojo Cartonera

La inspiración existe, pero tiene que encontrarte trabajando
Pablo Picasso


El pasado 28 de agosto de 2010, durante la Feria Internacional del Libro tuvimos el privilegio de conocer a un grupo de jóvenes poetas. Son ellos: Magdalena Camargo Lemieszek, Javier Romero Hernández y Javier Alvarado. Tienen en común el haber ganado el Gustavo Batista Cedeño (Concurso Nacional de Poesía del Instituto Nacional de Cultura). Nos dejó una huella imborrable los poemarios que confeccionan con material reciclado. Este tipo de libro recibe el nombre de cartonera. Para buscarle un nombre que identificara a Panamá; esta editorial lleva el nombre de DIABLO ROJO CARTONERA. Fue una experiencia emocionante poder compartir con ellos y hasta pude llevarme mi cartonera gentilmente autografiada. 

                            En el orden usual: este servidor, Magdalena Camargo y Javier Alvarado.

Si desean conocer más de su trabajo pueden visitar: http://diablorojocartonera.wordpress.com/

O escribirles a: diablorojocartonera@hotmail.com

Sin dejar pasar esta ocasión tan especial decidimos dedicarle a DIABLO ROJO CARTONERA este soneto. ¡Suerte, chicos!



Cartonera

Ilusión de tinta. Cartón de  luz.
De pintura llenos. Colores bellos
que reciclan: cosmos, fulgor, destellos.
Cartonera: quiero subirme al bus.
            
Ir al Casco Viejo por Calle Ochenta,
pasear por la Avenida Poetas.
La Antología se vendió completa:
Agotada está la edición de treinta.

Corredor sublime. Asfalto negro.
La oscuridad que cerró mis ojos…
¡Por favor, no mueran diablos rojos!

¡No me dejen solo! Parada ignota
donde espero el bus de los poemas. Gracias
Magdalena y gracias Jota Jota.
 Juan Francisco



domingo, 5 de junio de 2011

Te veo


A veces te veo.
A veces me veo en ti.
Me ven tus ojos cerrados de otoño
tus ojos de mujer y de niña de abril.
Siento que tu mirada es tan profunda
que quiero caer en ella sin llegar al fin.
Tu sonrisa de luna...
                               llena los rincones
                   inunda nuestros rincones... satura mi alma.
Somos aguas de un mismo mar;
corrientes de un mismo río;
olas que navegan por este mar taciturno;
oleaje que se estrella contra las rocas mudas
de esta isla solitaria...
Toco... la espuma blanca.
Te acaricio...
Acaricio tu arena húmeda.
Toco... tu espalda mojada.
Beso: tu alma de niña. De niña traviesa.
Amo lo que está en ti,
me aferro a tus montañas...
                A tus montañas de alabastro.
Amalgama de cartílagos y tendones,
de fatigadas articulaciones.

Ya no me canso de escribir,
escribo tu historia sobre el horizonte,
frases que viajan en nubes de acuarela,
letras llevadas por el viento
y regadas por la lluvia pasajera.
Palabras...
En los árboles enredadas,
oraciones dibujadas:
                                         que siempre te leo...
Oraciones pintadas transformadas en canción.
Canción de amor cantada por el tiempo.
Canción que canto:
                                     cuando a veces te veo.
                                                                            Juan Francisco

domingo, 22 de mayo de 2011

Aquí siempre es atardecer en vídeo

En esta ocasión, decidimos hacer algo diferente y realizamos este vídeo, utilizando la herramienta SwishMax,. Dos de las imágenes que aparecen son de mi propia autoría y el poema que fue publicado en un artículo anterior. La melodía de fondo, que se llama Shibai  pertenece al ánime japonés Jigoku Shoujo, a la cual le hicimos unos ajustes utilizando Adobe Audition 1.5 y finalmente realizamos la mezcla con Total Video Converter. Confrontamos problemas con los formatos de vídeo, pero al final obtuvimos un resultado aceptable. Espero, lo disfruten:


También pueden verlo en www.youtube.com haciendo clic en el siguiente enlace:



sábado, 21 de mayo de 2011

Invierno Nuclear

Esta pintura la hicimos el año pasado. Como pueden observar el cielo no tiene su color característico, lo cual quiere decir que la atmósfera esta enrarecida; el sol alumbra muy tenue, casi con tristeza. También pueden observar que la joven sufrió una mutación y es mucho más alta que los rascacielos, si se fijan bien la mano deja un marca radioactiva en la azotea del edificio; su rostro está lleno de preocupación con un rictus de tristeza, acentuado por la lágrima que resbala sobre su mejilla y el color azul de su cabello. Para darle un estilo diferente decidimos pintarla con ropa moderna (eso creo) y un tatuaje bajo sus ojos propio de las muñecas góticas. Y bueno, con ustedes: INVIERNO NUCLEAR.


¡Bendiciones!

viernes, 13 de mayo de 2011

Un día en Bajo Grande

El pasado sábado 7 de mayo tuvimos la grata experiencia de visitar La Comunidad de Bajo Grande a pocos minutos de El Copé. Se instaló un sistema de informática con aproximadamente 25 ordenadores, los cuales se abastecen de energía de un sistema de paneles solares. Dicho equipo fue donado por una fundación sin fines de lucro. Felicitamos a John y a Juanita por la labor tan hermosa que vienen desarrollando a la Prof. Elvia que nos apoyo en todo momento y a los colaboradores de la Universidad Tecnológica de Panamá Centro Regional de Coclé por su esfuerzo y dedicación en pro de la juventud de nuestras comunidades. Inspirados en la belleza de este valle no dudamos ni por un segundo en dedicarle un poema...





Un día en Bajo Grande

La brisa matinal se ha vestido de rocío
y acaricia con sus manos de niña: árboles y madreselvas
Nubes de algodón y montañas son compañeras inseparables
El camino serpenteante
es fiel amante
de cerros y colinas.
Rocas y guijarros sufren bajo el golpe incesante de neumáticos.
Aquí el tiempo se sentó a jugar con las semanas y minutos.
Los avispones viven acurrucados en sus hogares de barro árido.
Colegialas traviesas revolotean por los rincones;
por los rincones
de estos lejanos pabellones.
Una dama de plástico ha colocado sus enredaderas de alambre
Para que los escolares se nutran de conocimientos a través
de espejos de cristal líquido.
Se acordó de trabajar el tiempo.
Apolo, ya está cumpliendo con su jornada.
El atardecer invade las alturas con su manto multicolor
y se sienta a esperar a la luna
que se aproxima con su carruaje de estrellas
Así lo dispuso El Creador;
un valle que entre los cerros: mande
Así es un día vivido en Bajo Grande.